Aitana Oriental (1.547m), Aitana (1.557m), Penya Alta (1.505m) y Alto de Tagarina (1.434m) desde Font de Partagat (1.006m)

Tiempo Total 3 horas 49 minutos
Distancia 10,65 km
Altitud Máxima 1.550 m
Altitud Mínima 1.023 m
Desnivel Positivo Acumulado 737 m
Desnivel Negativo Acumulado 738 m
Notas Aitana desde Font de Partagat
Regiones AlicanteComunidad ValencianaEspaña

Aprovecho que estoy por aquí el fin de semana para acercarme a subir el pico más alto de Alicante, Aitana, de 1558 metros.

Es un paseo suave, sin ninguna dificultad salvo una pequeña trepada, evitable si no se quiere hacer, pero sin especial complicación.

Así que me meto un madrugón bastante doloroso, dadas las circunstancias vacacionales, y cojo el coche para acercarme al área recreativa de la Fuente de Partagat. Hay que ir a Benifató, y desde el pueblo una pista asfaltada te acerca al aparcamiento.

Parece que lo de la temperatura va a ir en serio, porque son apenas las ocho y media de la madrugada y ya hace bastante calor. Así que resoplando me pongo en camino.

En el mismo aparcamiento está la primera de las fuentes que hay en el recorrido. Es algo que luego agradeceré, porque con este caloruzo el agua que llevo enseguida se convierte en un calducho intragable. Mala época para hacer esta ruta...

Por detrás de la fuente se coge un pequeño sendero que acorta un poco el camino. Este sendero enlaza con el PR-CV21, que se sigue durante un rato, hasta acabar en el Sendero Botánico del Passet de la Rabosa.

El camino es sencillo. Una subida suave, sin mayor dificultad que aguantar el espantoso calor que me va aplastando.

Un poco más adelante me cruzo con la fuente del Nogal, que provee agua fresquita. Bebo hasta hartarme, para evitar beber mi agua, a la que falta poco para empezar a hervir. Qué calor hace, oye...

Siguiendo el sendero, aparece la nevera de la Forata, una curiosa construcción para almacenar nieve. Habría sido interesante verla llena, pero con este calor las piedras empiezan a derretirse, así que ver nieve es imposible.

Más arriba una buena noticia: la Fuente de la Forata, que me permite hidratarme. La mala noticia es que ya no hay más fuentes, así que a partir de aquí me tengo que beber el agua sopa que llevo en la mochila.

Un poco antes de subir por la pared de la montaña me desvío para entrar en el Trinquet, una grieta bien chula de la que se sale por un pequeño agujero hacia arriba. Es incómodo subir con la mochila, pero posible. Lo mejor de todo es que dentro de la grieta la temperatura baja una barbaridad, y te da un respiro librarte un rato de las temperaturas infernales de fuera. Pleno verano es un mal momento para hacer esta ruta, no sé si lo he comentado ya...

Después de salir de la grieta por el agujero, de vuelta al agradable ambiente de los cincuenta grados centígrados, sigo subiendo por el sendero. Un poco más arriba me desvío a la derecha. Si siguiera de frente, evitaría la trepada que hay por este camino, subiendo directamente al cordal y siguiendo por allí hasta la cima de Aitana. Yo prefiero ir por aquí y hacer la trepada. No es mucho camino, así que se puede probar, y si no se puede con ella, volver a bajar y enfilar de frente. Para mí no tenía problema, pero eso es cosa de cada uno.

En fin, que subiendo por aquí me encuentro con que cada vez hace más calor, con que el agua está cada vez más caliente, y con que debería haber venido en enero.

Más arriba atravieso el Forat de la Peña Forata, un enorme agujero natural bastante chulo.

Y un poco más arriba, la trepada. Al principio me asusté, no pensé que la pared fuera tan lisa. Por lo que había leído pensaba que era una trepadita sin más, aparte de que las cosas se suelen describir más difíciles de lo que en realidad son. Pero no veía por dónde atacar aquello. Y qué calor hacía... El caso es que cuando ya pensaba en bajarme para ir por el otro camino se me ocurrió avanzar un poco, y vi que tras un pequeño esquinazo, cinco metros más adelante, estaba la pared por la que había que subir en realidad. Así que primera pared no, segunda pared sí.

Esta ya es más asequible y la subo sin problemas. Una trepada divertida. Pero eso, que allá cada cual. A mí me parece que no tenía problema, pero que cada uno lo evalúe según su capacidad. Siempre se puede bajar e ir por la otra parte.

Una vez arriba se llega enseguida al Aitana Oriental, y un poco más allá, las vallas de la base militar que rodean el vértice geodésico. Hay que tener mala idea. Podían haberlo dejado fuera...

En fin, me acerco todo lo que puedo siguiendo la valla. Dan ganas de saltarla y colarse para llegar al vértice, que está ahí, a diez metros, pero por si acaso alguien te pega un tiro, lo mejor es quedarse fuera. Una foto y para abajo, que vaya calor hace por aquí.

El resto de la ruta va recorriendo el cordal de la Sierra. Así, se pasa por la Peña Alta y el Alto de Tagarina, hasta llegar al Collado de Tagarina, desde donde se vuelve al aparcamiento, disfrutando de un agua bien calentita y de un calor horripilante. Mal momento para hacer la ruta...

En un momento del descenso vale la pena desviarse de la pista a la izquierda para coger un senderito que se acerca a la Nevera del Clot dels Teixos, un enorme almacén de nieve que me hace soñar con los momentos en los que hace frío por la zona.

Vuelvo a la pista, y ya queda poco para el aparcamiento, y la fuente de Partagat, que hay que recordar que no para de soltar agua fría... Tras media hora bebiendo, al coche y a casita que llueve.

En resumen: ruta prohibitiva en pleno verano.

Hitos

Actividades relacionadas

Listas relacionadas

Comentarios

Ningún comentario

¿Te gusta esta actividad? Crea una tú mismo fácilmente.