Erdaizburu (732m), Ernio Txiki (809m), Agota (801m), Gazume (1.004m), Mendibeltz (969m), Portumatza (1.051m), Ernio (1.078m), Aizpel (1.065m), Ubeltz (1.018m), Herniozabal (1.009m) y Mendigain (669m) desde Alkiza (344m)

Tiempo Total 6 horas 41 minutos
Distancia 23,42 km
Altitud Máxima 1.075 m
Altitud Mínima 249 m
Desnivel Positivo Acumulado 1.541 m
Desnivel Negativo Acumulado 1.555 m
Regiones GuipúzcoaPaís VascoEspaña

La lista de montes cercanos al Ernio (incluyendo éste) suma un total de once, y para subir a todos ellos hay que recorrer unos 24 Km con un desnivel de 1.600 metros. Sólo pensaba salir unas horas a disfrutar un domingo por la mañana de la naturaleza, pero al final se hizo un recorrido algo duro, de más de seis horas y media. Tal vez por el cansancio de haber dormido mal y con algo de dolor de garganta, o tal vez porque el recorrido es largo sin más.

Partiendo de Alkiza un sendero bien marcado sube hacia el Ernio. Al rato de caminar, a la altura de Itxurain, un ancho sendero tapado por hierba se desvía a la derecha del principal. Tomándolo se sube a las lomas del Erdaizburu. Este sendero se pierde en una pequeña campa y hay que adentrarse unos cien metros en bosque hasta llegar a una pequeña roca despejada que marca la cima del Erdaizburu, desde donde se pueden contemplar unas buenas vistas. Después hay que desandar por el bosque hasta salir de nuevo a la campa, siguiendo los propios pasos hasta retomar el sendero, que en unos metros se bifurca. A continuación se toma el de la derecha, dejando a la izquierda el de subida, para luego bajar hasta retomar de nuevo el sendero principal al Ernio.

Siguiendo hasta el collado de Irumugarrieta, aquí hay que desviarse a la derecha por un pequeño sendero que rodea las próximas cimas por la izquierda. Para subir al Ernio Txiki, en algún momento hay que dejar este sendero y ascender unos metros a la derecha por ladera boscosa. En la cima hay sólo unas piedras. No hay camino, aunque son sólo unos metros y se anda bien. Después se sigue por la cresta hasta el Agota, también sin sendero pero cómodamente, cuya cima también está marcada úicamente por piedra. Desde allí desandé lo andado, pero en lugar de por la cresta, desviándome un poco a la derecha para retomar el camino por el que comencé a andar.

Llegados de nuevo al collado, un empinado sendero sube la ladera del monte para unos metros arriba girar bruscamente a la derecha y continuar más suave, en ligero ascenso, hasta el Collado de Zelatun. Allí había cientos de personas cantando, bailando y bebiendo. Posiblemente algún tipo de celebración. Unos subiendo al Ernio, otros a los montes de alrededor. Muy buen ambiente, pero que corta un poco la soledad montañera.

Pasé por la borda y me dirigí hacia el Akategi. Avancé unos metros por el sendero evidente sin darme cuenta de que tenía que cortar a la izquierda, así que retrocedí y subí por la ladera, por un pequeño sendero que casi al final se pierde y que lleva directo a la cima pasando por unas rocas que están pintadas con marcas amarillas. La cima del Akategi tiene un par de buzones y buenas vistas al Ernio. Hacía mucho viento, algo desagradable.

Desde el Akategi se ve el Mendibeltz, una gran loma herbosa, y parece que está un poco lejos. Pero eché a andar y se llega enseguida. El camino hasta allí es una pequeña traza entre la hierba, muy cómodo, a resguardo del viento. En la cima del Mendibeltz busqué el punto más alto. No hay ninguna marca, y al ser una loma parece que hay dos puntos altos. Tomé nota de los dos y saqué unas fotos. Hacía mucho viento también por allí. Retrocedí hasta bajar de la loma y corté en el collado a la derecha para descender hacia una borda. De la borda sale a la izquierda un sendero que lleva de nuevo hasta Zelatun.

Llegué a Zelatun y todavía había fiesta, incluso más que antes. Pasé de largo y enfilé el Ernio directo, por la canal, en lugar de por el camino normal que sale a la derecha. Comencé a subir por hierba y pasé algún pequeño muro. Llegué al recinto de piedras y lo dejé atrás por la izquierda. Empecé a ascender por la canal y encontré un senderito de subida. No me lo esperaba. Mejor. También vi una familia bajando, con dos hijas pequeñas. Así que finalmente no es una canal que resulte tan difícil. Seguí ascendiendo por un sendero que me llevó directo a la cima del Portumatza, marcada con un gran mojón. Desde allí se veía la cima del Ernio cerquita y llena de gente. Sólo hay que recorrer una pequeña y agradable cresta. El viento irrumpió de nuevo, y algo de lluvia también.

Llegué a la cima del Ernio, plagada de cruces. Saqué fotos y pasé corriendo de largo. Seguí hacia el Aizpel, que se ve cerca. Llegué en un momento y allí el tiempo empeoró. La lluvia se tornó más intensa y el viento muy fuerte. Miré en dirección al viento y el paisaje no pintaba nada bien. Tal vez me moje más de lo esperado. En esa cima hay un buzón y una caseta con una antena. Seguí por la cresta, por sendero sin ninguna dificultad, hasta llegar al Ubeltz. Comencé a estar algo cansado, pero el tiempo había mejorado. Esa cima se encuentra en el camino y está adornada con un cohete.

Continué por la cresta al Herniozabal, con un buzón y una cruz arrancada, y signos más adelante de un antiguo buzón. De allí bajé por sendero hasta el Collado de Lizarbakarra, donde había unos caballos pastando. Pasando una valla nace un ancho sendero, un PR, que claramente lleva hacia el Mendigain. Cuando llegué allí lo vi a la derecha, pero el acceso estaba totalmente vallado. Continué hasta donde en la valla hay una puerta, pero estaba cerrada con espinos. La salté y subí hasta la cima del Mendigain, marcada con un mojón. Bajé por el mismo camino y volví a saltar la valla. Unos metros más adelante me di cuenta de que hay un paso.

Continué por el PR, que más adelante da un rodeo bastante grande. Vi una entrada en el cercado y probé a bajar por ella. Llegué a otro sendero que va a la izquierda y se adentra en el bosque hasta una borda. Luego sigue algo más salvaje y casi se pierde, pero en un punto gira a la derecha y sigue bajando. El bosque se llena de zarzas a escasos metros de llegar a la pista principal, pero afortunadamente encontré una vieja pista que sube algo a la derecha y un pequeño sendero que sale de ella a la izquierda. Lo tomé y en un momento ya estaba de nuevo en el PR, habiendo acortado unos cuantos metros.

Ahora ya sólo me quedaba seguir el ancho y cómodo camino. La pista baja hasta una hondonada desde la que hay que subir de nuevo al pueblo. Un último esfuerzo en un recorrido que al final se hace largo. Subiendo, al cortar la pista con la carretera, seguí la carretera a la izquierda unos metros hasta darme cuenta de que iba mal, ya que hay que bajar unos metros por la carretera y luego cortar a la izquierda para subir por un sendero que da menos vuelta y termina en el pueblo.

Un recorrido largo pero en general bastante bonito, típico de los montes de Euskal Herria. La subida al Ernio me decepcionó un poco. Esperaba algo más de emoción en la canal. Así que básicamente es un recorrido de dificultad técnicamente baja.

Hitos

Listas relacionadas

Comentarios

Ningún comentario

¿Te gusta esta actividad? Crea una tú mismo fácilmente.