Piedramujer (1.427m) y Peña Martín (1.412m) desde Ajamil de Cameros (1.039m)

Tiempo Total 2 horas 22 minutos
Distancia 9,6 km
Altitud Máxima 1.430 m
Altitud Mínima 1.004 m
Desnivel Positivo Acumulado 483 m
Desnivel Negativo Acumulado 482 m
Regiones La RiojaEspaña

Desde Ajamil de Cameros, otro de los tantos pueblos de Cameros, se comienza a subir entre callejuelas empinadas para después de un rato tomar un sendero que sigue subiendo y que más adelante se adentra en el bosque. Pero antes hay que pasar por una pista poblada de vacas y por lo tanto de barro, aunque por suerte esta vez las bajas temperaturas lo habían congelado. No obstante, este mismo sendero más adelante sigue estando adornado de barro y zarzas en algunos tramos, para hacerlo más interesante.

Bonito día en el que he salido del coche con 2,5 grados bajo cero pero al rato y con la llegada del amanecer la temperatura se ha ido moderando y he tenido que deshacerme de la chaqueta y el gorro, que no me he vuelto a poner en prácticamente todo el camino.

Pero como decía, este sendero más adelante se adentra en bosque y se hace muy agradable. Serpentea y algunas veces incluso pierde algo de desnivel, pero en general es una subida constante. Llegados a un punto el sendero se pierde en un vallado. Aquí hay que girar bruscamente a la izquierda y seguir dirección Sur paralelo al vallado. En el lado izquierdo hay un pequeño sendero, pero está bastante sucio de boj. El lado derecho está más limpio. Sólo queda subir recto hasta encontrar el vértice geodésico que, cómo no, está al lado izquierdo de la valla. La cima de Piedramujer es una loma herbosa sin más. Casi no te percatarías si no hubiera un vértice geodésico ahí plantado.

Lo del vallado es una constante desde el giro. Hay valla y boj por todas partes. Ambas cosas por separado ya resultan molestas, pero juntas lo son mucho más. He tenido que pasar de un lado a otro varias veces, sobre todo para llegar a la cima de Peña Martín, que es aún más infame que la de Piedramujer. No está señalizada con nada y la cima está repleta de boj. Interés nulo. Después he retomado un sendero de bajada que curiosamente discurre entre... ¡dos vallas! (he tenido que saltar de nuevo una de ellas). A partir de aquí el sendero se hace claro y sólo hay que seguirlo dirección Suroeste bajando, hasta llegar a un claro con un paso. Aquí un giro brusco a la izquierda y a bajar tranquilamente por anchas praderas sin ningún tipo de sendero pero por las que se camina estupendamente. Estas praderas llegan hasta el pueblo, pero en su tramo final hay algo más de vegetación, zarzas y barro. Una vez en el pueblo sólo hay que callejear de nuevo un poco para llegar de vuelta al punto de partida.

Salida de un par de horas con poco interés y con molestos tramos de boj y vallado, aunque al menos ha hecho buen tiempo.

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