Vía Sendero Límite (V+/IV+, 375m, 14L) desde Murillo de Gállego (543m)

Tiempo Total 7 horas 41 minutos
Distancia 6,89 km
Altitud Máxima 1.130 m
Altitud Mínima 639 m
Desnivel Positivo Acumulado 591 m
Desnivel Negativo Acumulado 547 m
Regiones ZaragozaAragónEspaña

Esta vía me la propuso Oscar para ir con Iñigo y Mikel. La verdad es que desconocía totalmente la zona y me sorprendió hacer una vía tan bonita, tan bien equipada, con tan buen grado y tan vertical y larga. Esta es sin duda una de las mejores vías que he hecho hasta ahora, tanto por exposición como por longitud.

La vía discurre por Peña Rueba, cerca del pueblo de Murillo de Gállego, muy cerca de Riglos. Es una vía de conglomerado similar al de Clavijo. Desde el pueblo sale una pequeña carretera asfaltada que enseguida se convierte en pista por la que en un par de tramos es difícil transitar con coche, pero posible. Esta pista lleva a un alto donde se puede dejar un solo coche (no caben más) y tomar un sendero que en apenas veinte minutos te deja a pie de vía sin demasiado desnivel.

La vía comienza con un largo fácil para continuar con otro de más dificultad. Iñigo, Mikel y Patxi hicieron cordada de tres y salieron antes. Oscar se animó de primero en los dos primeros largos, que hicimos de tirón saltándonos la primera reunión. Los libró bastante bien. Cuando empecé yo, al llegar al segundo largo me invadió el nerviosismo y pensé que tal vez no sería capaz de seguir de primero. Hacía un año que no escalaba y esta vía es muy vertical y larga.

Pero después de pasar ese largo me animé y esa mala sensación desapareció para dar lugar a un disfrute total. En plena pared vertical subía sin pensar en lo que había debajo, muy cómodo. La pared te lo pone fácil, ya que hay buenas presas por todas partes. Continué de primero durante varios largos y Oscar se atrevió con el séptimo y el octavo, algo más sencillos. Pero lo importante es que el tío al menos ya se atreve a ir de primero en algunos tramos. Ha mejorado bastante después de estar tiempo entrenando, y psicológicamente también, ya que los largos no eran fáciles. Después del cuarto largo (el tercero y el cuarto los subió con algo de pena) dijo que posiblemente después del décimo lo dejaría, en el escape. Pero luego se relajó, siguió disfrutando y se le pasó el agobio.

Llegamos al décimo largo bien de fuerzas y anduvimos un centenar de metros hasta los siguientes cuatro. El undécimo largo comienza en una pared vertical que parece complicada, pero al meterte no lo es tanto. Luego sigue subiendo con un par de problemas y con varios desvíos hacia otras vías que te pueden ocasionar confusión. De hecho yo me metí por donde no era y tuve que retroceder. Luego las reuniones no son tan cómodas y sigue en el tercer largo una travesía a la derecha muy expuesta, para finalizar en un cuarto sencillo pero también muy expuesto, con una variante a la derecha algo sucia. En definitiva, estos cuatro largos no son tan elegantes como los diez anteriores, pero le dan un punto adicional a la vía.

La bajada la hicimos andando, desde el final de la vía por un sendero que llega a una ferrata que termina en otro sendero que va a cortar con el de subida al comienzo de la vía, y de ahí de regreso hasta el coche.

Un día de disfrute total, una vía de las que te dejan con el pecho hinchado y sin ganas de más tras concluirla, pero deseando escalar más similares. Y un tiempo fantástico, con algo de fresco al principio, ya que hasta las once no dio el sol en la pared, pero luego con una temperatura muy agradable. Un día genial.

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